
La edición de 2026 del Premio Planeta distinguió dos novelas con recorridos y autores distintos. Isabel Allende ganó con La hora antes del alba y Sergio Hernández Carrasco quedó finalista con La añoranza. El fallo se anunció en Barcelona el 15 de octubre, durante la LXXV convocatoria, que recibió 1.424 originales. Las bases permiten seguir cómo se llega a esa decisión: quién puede concursar, qué lectura se hace antes de que intervenga el jurado y qué condiciones económicas y editoriales acompañan a los dos puestos principales.
Un premio anual para novelas inéditas en castellano
La convocatoria de 2026 conmemoró el 75 aniversario del Premio Planeta. El certamen anunció 1.424 obras presentadas y celebró su ceremonia anual en Barcelona. El desglose territorial de la nota oficial suma 1.425, una obra por encima del total declarado de 1.424. La pieza conserva el dato global comunicado por la organización y omite las partidas que no cuadran. Para el lector, esa trayectoria sirve de contexto al resultado: el galardón añadió dos novelas al palmarés, con una ganadora y una finalista, y cerró una edición de aniversario con una participación récord.
La lista final permite seguir el paso de las obras anónimas a sus autores. Isabel Allende presentó La hora antes del alba con el título Los que faltan y el seudónimo Luz Ventura. Sergio Hernández Carrasco concurrió con Los Caminantes y el nombre Martín Guerrero. La organización reveló esos datos al anunciar el fallo del 15 de octubre.
Los seudónimos muestran que la evaluación de las novelas y el conocimiento público de la autoría ocurren en momentos distintos. En esta edición, el anuncio final reunió los títulos premiados con los nombres de quienes los habían presentado. La obra de Allende ganó bajo un título provisional y el seudónimo Luz Ventura, mientras que la de Hernández llegó a la lista como Los Caminantes, firmada por Martín Guerrero.
De la lectura de originales a la votación
La organización difundió antes del fallo la lista de novelas finalistas y la composición del jurado. En la nota publicada el 10 de octubre aparecen nueve títulos y los nombres de los siete integrantes que decidirían el premio. Cinco días después, el anuncio oficial identificó a Allende como ganadora y a Hernández Carrasco como finalista. Ese orden público permite reconstruir el resultado sin atribuir a la deliberación interna pasos que no se han explicado en las comunicaciones disponibles.
El jurado de 2026 lo integraron Luz Gabás, Pere Gimferrer, Eva Giner, Carmen Posadas, Paloma Sánchez-Garnica, Javier Sierra y Belén López. Esta última es directora de Editorial Planeta y participó como secretaria con voto. Sánchez-Garnica, ganadora en 2024, y Sierra, premiado en 2017, se incorporaron en esta edición. La composición reúne autores que conocen el certamen desde posiciones diferentes, como antiguos finalistas, ganadores y miembros del sector editorial. Sánchez-Garnica y Sierra sustituyeron a José Manuel Blecua, fallecido en mayo, y a Juan Eslava Galán, que formó parte del jurado durante diecisiete años, desde 2009 hasta 2025.
La lista difundida para la fase final incluyó nueve obras. El País informó el 14 de octubre de que una candidatura había quedado fuera después de publicarse, al constatarse que la obra ya se había publicado y no cumplía la condición de inédita. Por eso el recuento de finalistas y el número total de originales presentados describen momentos distintos del proceso: nueve títulos llegaron al tramo final y 1.424 obras participaron en la convocatoria.
Entre el cierre de originales, el 15 de mayo, y el fallo, el 15 de octubre, transcurrieron cinco meses de lectura, selección y deliberación. La ceremonia anunció el primer premio para la novela de Allende y el accésit de finalista para la de Hernández.
Dos trayectorias en la misma convocatoria
La hora antes del alba prolonga el universo de La casa de los espíritus y recupera a Alba Trueba después de los episodios que cerraban aquella novela. La protagonista vuelve a situarse en el Chile de la dictadura, tras haber sufrido tortura, y la trama aborda la memoria, la violencia política y la reconstrucción de una vida. La obra que llegó a la convocatoria bajo el título Los que faltan conecta un libro nuevo con una novela de larga circulación en español, publicada originalmente en 1982.
La elección de Allende suma un nuevo galardón a una carrera literaria internacional y devuelve a Alba al centro de una historia que lectores de La casa de los espíritus han seguido durante décadas. La decisión del jurado se refiere a la novela presentada al concurso. El vínculo con el libro anterior ofrece una puerta de entrada para quienes ya conocen a la familia Trueba y una referencia clara para situar esta nueva entrega.
La finalista, La añoranza, parte de una desaparición en la Barcelona de 1959. Una investigación conduce a un documento relacionado con Antonio Machado y con la memoria de la dictadura. Hernández Carrasco nació en Valencia en 1994 y trabaja como guionista audiovisual y de manga, además de escribir narrativa. En 2020 publicó la novela gráfica Backhome junto al dibujante Toni Caballero y también ha publicado el thriller histórico La letra herida. Su recorrido incluye la novela gráfica y otros formatos, un perfil que aporta una experiencia distinta a la de una autora con décadas de presencia editorial.
El fallo reúne un regreso a un personaje conocido de la literatura en español y una novela histórica de un autor valenciano que ha trabajado entre narrativa, cómic y guion. Para el lector, las dos vías de entrada son claras: seguir la historia de Alba Trueba o acercarse a la investigación de La añoranza, ligada a Barcelona y Antonio Machado.
La dotación y las condiciones del premio
El ganador recibe un millón de euros y la novela finalista obtiene 200.000 euros. En 2026, la organización añadió también un trofeo para los finalistas, como parte de la conmemoración de la LXXV edición. El accésit queda así acompañado por un reconocimiento material propio, además de su dotación económica.
El recorrido de 2026 quedó marcado por el volumen de participación, las reglas de lectura y la elección final de dos novelas. La hora antes del alba devuelve a Alba Trueba a la narrativa de Allende, mientras La añoranza lleva la historia de Hernández desde una investigación ambientada en Barcelona hasta el primer plano del premio. Ambos títulos muestran qué obras concretas salieron de una convocatoria que comenzó con más de mil cuatrocientos originales.