El Real Madrid derrotó por 4-1 al Sevilla en el Santiago Bernabéu el 18 de octubre de 2026, en la novena jornada de LaLiga. Arda Güler abrió el marcador, Kylian Mbappé firmó un doblete y Yan Diomande completó los cuatro goles locales. Manu Bueno anotó para el equipo andaluz. El partido llegó al descanso con un 2-0, se estrechó en la segunda mitad y quedó resuelto cuando Diomande devolvió la ventaja de tres tantos al conjunto madrileño.

La disposición del once dio un papel central a Güler. José Mourinho lo alineó junto a Aurélien Tchouaméni en la zona media, con Federico Valverde en el lateral derecho, Jude Bellingham por delante y Endrick y Diomande en las bandas. Vinicius Júnior no estuvo disponible por sanción. La elección situó a un jugador creativo en el centro del campo y dejó a Diomande como salida rápida por la izquierda.

Güler rompió el equilibrio desde la frontal

El Madrid encontró el primer gol en una transición que empezó con Bellingham. El inglés inició la carrera, Diomande avanzó con espacio y cedió hacia Güler cuando la defensa sevillista retrocedía. El turco culminó la jugada con un disparo de zurda desde fuera del área. La acción unió a tres futbolistas y cambió el plan de un encuentro que hasta entonces había alternado ataques de los dos equipos.

La posición de Güler ayudó a que participara en la circulación por dentro y llegara a la frontal con tiempo para decidir. El Sevilla también había logrado acercarse a la portería de Thibaut Courtois. Antes del descanso, el guardameta se estiró ante un remate cruzado de Lucien Agoumé. El equipo visitante conservó opciones para atacar por las bandas, aunque el Madrid encontró la manera de volver a amenazar.

Bellingham y Mbappé ampliaron la ventaja

La segunda anotación llegó después de una combinación entre los jugadores de ataque del Madrid. Diomande condujo por la izquierda y encontró a Bellingham, que asistió a Mbappé con un pase de tacón en la frontal. El francés se giró para superar a Kike Salas, dejó atrás al portero y definió con la izquierda. La jugada convirtió la ventaja inicial en un 2-0 antes del descanso.

Bellingham intervino de forma distinta en ambos goles: inició la transición que terminó en el tanto de Güler y después habilitó a Mbappé en una zona desde la que el delantero pudo encarar a la defensa. Diomande volvió a aparecer como salida por el costado izquierdo. La combinación de esos movimientos dio al Madrid más de una forma de llegar al área, aunque varias de sus progresiones peligrosas pasaron por ese sector.

Mbappé amplió la renta y Manu Bueno reabrió el partido

El Sevilla volvió a amenazar al comenzar la segunda mitad. Félix Correia remató de forma acrobática y Valverde desvió el balón cerca de la línea de gol. En la siguiente fase de peligro, Mbappé fue derribado dentro del área por Andrés Castrín. El delantero lanzó el penalti a lo Panenka y marcó su segundo tanto de la noche, con el que el Real Madrid pasó del 2-0 al 3-0.

Luis García Plaza respondió con cambios ofensivos para que el Sevilla pudiera presionar más arriba y atacar con más jugadores. La apuesta redujo la distancia en el marcador: Manu Bueno aprovechó una recuperación sevillista y batió a Courtois con un disparo raso. El gol dejó el encuentro en 3-1 y confirmó que el equipo andaluz aún podía castigar una salida imprecisa del Madrid.

Los relevos dieron forma a la reacción: García Plaza introdujo a Ejuke, Stassin y Manu Bueno para elevar la presión y sumar carreras hacia Courtois. En el Madrid, Brahim, Bernardo Silva y Camavinga dieron descanso a Endrick, Bellingham y Güler. Militão entró por Valverde en el tramo final, cuando el marcador ya estaba encaminado. La reacción visitante duró poco. Diomande volvió a recibir con campo, se abrió paso hasta una zona de remate y cruzó un disparo potente desde la frontal para cerrar el 4-1. Había intervenido en la transición del primer tanto y anotó el último. Su gol frenó el impulso del Sevilla y devolvió al marcador una diferencia de tres tantos para el equipo local.

Militão volvió a jugar casi seis meses después

En el tramo final, Éder Militão volvió a competir tras la lesión sufrida el 21 de abril. El defensa entró desde el banquillo y recibió la ovación del Bernabéu. El retorno se produjo casi seis meses después de aquella lesión. Fue uno de los datos de plantilla del encuentro, además de los goles, en una temporada en la que cada regreso amplía las opciones disponibles para la defensa.

El marcador movió al Madrid a la tercera plaza

Con los tres puntos, el Real Madrid alcanzó los 21 tras nueve partidos y la clasificación publicada al finalizar el encuentro lo situó tercero. El Barcelona aparecía primero con 27 puntos y el Atlético de Madrid segundo con 22. La distancia con el líder era de seis puntos y la que separaba al Madrid del Atlético, de uno. El Sevilla quedaba sexto con 14 puntos en la misma tabla.

El triunfo amplió a seis partidos el pleno del Real Madrid en el Bernabéu.