
El absentismo escolar frecuente ha crecido de forma sostenida en España y exige actuar desde las primeras etapas, según el informe *Every Day Counts* de la OCDE. El organismo sitúa al sistema español entre los nueve analizados en los que las ausencias semanales o quincenales no descendieron entre 2015 y 2023, un patrón distinto de la evolución media de los países desarrollados.
La advertencia llega al comienzo del curso y desplaza el foco desde el abandono escolar final hacia las señales que aparecen años antes. La OCDE subraya que las trayectorias de inasistencia suelen comenzar pronto y que haber sufrido ausencias prolongadas en primaria es uno de los indicadores más sólidos de que el problema continúe en secundaria.
No existe una única causa
Faltar a clase puede responder a problemas muy diferentes. El informe reúne factores de salud física y mental, desmotivación, dificultades familiares, inestabilidad residencial, responsabilidades de cuidado, acoso escolar y una comunicación insuficiente entre los centros y las familias. También señala que las causas se refuerzan entre sí y cambian con el tiempo.
La situación socioeconómica pesa, pero no funciona de manera aislada. La evidencia citada para Extremadura relaciona una mayor ausencia con familias sometidas a horarios laborales inestables o exigentes. En otros contextos, las oportunidades de obtener ingresos mediante trabajos o actividades digitales pueden competir con la asistencia escolar, sobre todo cuando existe presión económica en el hogar.
La OCDE también observa diferencias asociadas al nivel educativo de las familias. En primaria, el alumnado cuyos progenitores tienen estudios superiores presenta menores tasas de absentismo que quienes no cuentan con esa ventaja. El dato no convierte el origen familiar en un destino inevitable, pero ayuda a identificar dónde puede ser necesario un apoyo más temprano.
Las consecuencias se acumulan
Las ausencias reducen el tiempo de aprendizaje y la relación cotidiana con compañeros y docentes. El informe las vincula con peores resultados académicos, menor motivación, menor perseverancia y dificultades en habilidades sociales y emocionales. En primaria pueden obstaculizar la adquisición de competencias básicas; en secundaria coinciden con transiciones académicas y personales que aumentan el riesgo de desconexión.
Por eso la respuesta no debería esperar a que se alcance un umbral grave. Un registro preciso de asistencia puede servir para detectar cambios pequeños pero persistentes, siempre que el centro tenga capacidad para interpretar los datos y coordinarse con la familia y los servicios sociales o sanitarios cuando sea necesario.
La capacidad de seguimiento es desigual. En la encuesta de políticas de la OCDE, 36 de los 45 sistemas consultados recopilan datos centralizados de asistencia en la educación secundaria inferior, lo que equivale al 80 %. España carece de una única recogida federal comparable, aunque varias comunidades sí disponen de sistemas propios.
Apoyo antes que castigo
La OCDE propone combinar prevención, intervención rápida y apoyo específico. Entre sus orientaciones están fortalecer el vínculo del alumnado con la escuela, mejorar la relación con las familias, formar al personal y conectar la información de asistencia con respuestas concretas. También reclama mejores evaluaciones, porque las definiciones y los sistemas de registro varían entre territorios y dificultan comparar resultados.
El organismo advierte de que las medidas punitivas pueden producir mejoras breves, pero sus efectos son inconsistentes y tienden a desaparecer si no se abordan las causas. La legislación debe definir responsabilidades, aunque dentro de un marco más amplio de acompañamiento.
En España, las competencias educativas están repartidas entre el Estado y las comunidades autónomas, y la gestión cotidiana corresponde a centros y administraciones territoriales. El diagnóstico nacional, por tanto, no implica que exista una única tasa o una solución idéntica para todos. La utilidad del informe reside en una idea común: cuanto antes se reconoce una pauta de ausencias y se entiende su causa, mayor es la posibilidad de evitar que termine convertida en abandono.





