El curso escolar 2026-2027 ya ha puesto en marcha la mayor parte de sus enseñanzas con una previsión de 8.204.237 alumnos no universitarios y alrededor de 806.414 docentes. Los datos, difundidos por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes con motivo de la inauguración del curso, dibujan una doble tendencia: el conjunto del alumnado desciende ligeramente, mientras la Formación Profesional sigue ganando matrícula.

La cifra global de estudiantes es 44.937 inferior a la del curso anterior, un descenso del 0,5 %. El dato no afecta por igual a todas las etapas. El Ministerio lo vincula a la evolución de la población escolarizable y detalla que la caída es más visible en Infantil de segundo ciclo, Primaria, ESO y Bachillerato. En cambio, el primer ciclo de Infantil y, sobre todo, la Formación Profesional mantienen previsiones de crecimiento.

La lectura de las cifras exige distinguir entre volumen de alumnado y necesidades concretas de cada red educativa. Que el total baje no significa que todos los centros o territorios vayan a tener menos estudiantes, ya que las variaciones demográficas y la movilidad residencial pueden comportarse de forma distinta según la etapa y la zona. Los datos nacionales son una previsión agregada y no sustituyen las matrículas o las decisiones de planificación de cada comunidad autónoma.

En Primaria, la estimación se sitúa en 2.594.100 niños y niñas, con 68.152 alumnos menos que el año anterior. El segundo ciclo de Infantil, el que reúne a los escolares de tres a cinco años, se quedaría en 1.038.867 tras una reducción prevista de 14.530 estudiantes. La ESO también continúa el descenso iniciado dos cursos atrás, aunque con una variación menor, hasta 2.059.191 alumnos. Bachillerato, en sus modalidades presencial y a distancia, tendría 2.807 estudiantes menos.

La previsión de Infantil de primer ciclo es distinta. El Ministerio estima 500.676 niños escolarizados, 8.865 más que el curso anterior. Esa diferencia muestra por qué no resulta preciso hablar de una evolución uniforme de la enseñanza no universitaria. Las etapas cubren grupos de edad distintos y responden a decisiones de escolarización, natalidad y disponibilidad de servicios que no siempre coinciden. La información estatal sirve para observar el patrón general, pero las familias necesitan consultar la situación de su municipio y de su centro para cualquier decisión práctica.

El contrapunto está en la Formación Profesional. El informe citado por el Ministerio prevé 1.248.046 estudiantes, 36.984 más que en 2025-2026, lo que representa un aumento del 3,1 %. El Grado Superior concentra 661.547 matrículas y crece un 3,3 %. El Grado Medio llega a 485.341, con un alza del 2,3 %, mientras el Grado Básico alcanza 89.802 alumnos y los cursos de especialización reúnen 11.356. Estos datos describen una evolución de la demanda formativa, no garantizan por sí solos plaza en una especialidad concreta.

Para las familias y el alumnado, la información útil es que el calendario y la admisión siguen siendo competencia de cada administración educativa. Las cifras estatales permiten entender el tamaño del sistema y las tendencias generales, pero la oferta disponible, los plazos de matrícula, el transporte escolar o los servicios complementarios se consultan en los portales autonómicos y en cada centro. Conviene evitar concluir que un dato nacional de crecimiento en FP equivale a una ampliación inmediata de grupos o ciclos en cualquier localidad.

El profesorado también aumenta. El Ministerio calcula 13.016 docentes más de enseñanzas de régimen general no universitarias respecto a 2024-2025, un incremento del 1,6 %. De ese aumento, 11.403 corresponderían a centros públicos y 1.613 a privados. La comparación con el curso 2015-2016 sitúa el crecimiento acumulado del profesorado en 118.113 profesionales, un 17,2 %. Son datos de conjunto que conviene leer junto a las ratios, especialidades y vacantes que se publiquen para cada territorio.

El sistema no universitario cuenta con 28.762 centros, según el mismo informe. De ellos, 19.436 son públicos y 9.326 privados. Los centros de Primaria son los más numerosos, con 10.056. Estas cifras ayudan a dimensionar la red, aunque no determinan la capacidad concreta de una escuela ni la composición de su alumnado. Cada equipamiento funciona con su propia organización, etapas y área de influencia.

El inicio de curso se produce, por tanto, con menos alumnado total pero con una FP al alza y más docentes que dos años atrás. La fotografía nacional permite situar el debate educativo en datos verificables, sin convertir una previsión general en una promesa para cada centro. Las próximas publicaciones de las administraciones autonómicas y los datos consolidados de matrícula mostrarán hasta qué punto esas previsiones se confirman durante el curso.