
El valor de las existencias de mercaderías en el comercio español aumentó un 5,7 % interanual en el segundo trimestre de 2026. La tasa supera en 1,9 puntos la del primer trimestre y es la más alta desde el tercer trimestre de 2023, según la Encuesta Coyuntural sobre Stocks y Existencias publicada por el Instituto Nacional de Estadística. La aceleración no fue igual en todas las ramas: la venta y reparación de vehículos de motor y motocicletas volvió a situarse claramente por encima del resto.
El indicador ofrece una fotografía del valor de las mercancías que las empresas comerciales mantienen almacenadas al final de cada periodo. No mide directamente las ventas, los beneficios ni el número físico de productos. Por eso, una subida de las existencias puede responder a varias causas: más unidades guardadas, variaciones de precios, preparación para campañas futuras o un ajuste entre compras y demanda. El dato describe el tamaño del stock, pero no permite atribuir por sí solo una razón única.
Una aceleración de 1,9 puntos
El índice general pasó de crecer un 3,8 % interanual en el primer trimestre a hacerlo un 5,7 % entre abril y junio. La diferencia es de 1,9 puntos porcentuales, la misma que recoge la nota oficial del INE. En comparación con el trimestre inmediatamente anterior, el valor de las existencias aumentó un 2,9 %.
La serie mensual confirma que el avance se mantuvo durante todo el periodo. La tasa anual fue del 5,6 % en abril, bajó ligeramente al 5,5 % en mayo y alcanzó el 6,0 % en junio. Este último registro fue el mayor desde agosto de 2023. La cobertura económica contrastada señala, además, que el comercio encadena 19 trimestres con aumentos interanuales de sus existencias.
La continuidad de la subida distingue este dato de un repunte aislado. Aun así, la aceleración del segundo trimestre no debe leerse automáticamente como acumulación problemática. Para conocer si hay exceso de mercancía sería necesario contrastar el stock con las ventas, los pedidos, los plazos de entrega y la estrategia de cada actividad. La encuesta de existencias, por sí sola, no resuelve esa relación.
Vehículos, mayoristas y minoristas avanzan a ritmos distintos
La venta y reparación de vehículos de motor y motocicletas presentó el mayor incremento anual, con un 11,7 %. El comercio mayorista, excluidos los vehículos, igualó la tasa general del 5,7 %. El comercio minorista, también sin incluir vehículos, registró un aumento más moderado del 2,0 %.
La comparación trimestral ofrece otro matiz. Frente a los tres primeros meses del año, las existencias crecieron un 3,3 % en el comercio al por mayor, un 2,5 % en el minorista y un 2,4 % en la venta y reparación de vehículos. El sector con la mayor subida interanual no fue, por tanto, el que más avanzó respecto al trimestre inmediatamente anterior.
Esa diferencia se explica porque cada tasa responde a una pregunta distinta. La variación anual compara el segundo trimestre de 2026 con el mismo periodo de 2025 y reduce parte de la estacionalidad. La variación trimestral compara dos periodos consecutivos y puede reflejar con mayor intensidad campañas, calendarios de suministro o decisiones recientes de aprovisionamiento.
Tampoco deben sumarse los porcentajes sectoriales para reconstruir el índice general. Cada rama tiene un peso diferente en el conjunto y la estadística utiliza índices, no una suma simple de tasas. El 5,7 % total es un resultado agregado calculado por el INE, mientras que los datos de vehículos, mayoristas y minoristas permiten observar dónde se concentra la variación.
Qué indica y qué no indica un stock mayor
Mantener existencias tiene una función económica básica: permite atender pedidos sin esperar a que llegue cada producto y protege frente a retrasos de proveedores. Un stock mayor puede ser una decisión deliberada cuando las empresas prevén más actividad, esperan tensiones logísticas o quieren asegurar disponibilidad. También inmoviliza capital, ocupa espacio y genera costes de almacenamiento, financiación, seguros o depreciación.
Para el consumidor, el efecto tampoco es directo. Más mercancía disponible puede reducir roturas de stock y mejorar los plazos de entrega, pero el índice no informa de precios finales ni garantiza que todos los productos estén igualmente abastecidos. Dos comercios con la misma variación de existencias pueden encontrarse en situaciones muy diferentes si uno vende con rapidez y otro acumula artículos que pierden demanda.
En el caso de los vehículos, el aumento anual del 11,7 % merece seguimiento por su distancia respecto al resto de ramas. El dato puede relacionarse con el calendario de matriculaciones, la llegada de nuevos modelos, la disponibilidad de componentes o cambios en la demanda, pero la ECSE no atribuye causalidad. Presentar cualquiera de esas hipótesis como explicación cerrada iría más allá de lo que publica la estadística.
Una herramienta para seguir el ciclo comercial
La Encuesta Coyuntural sobre Stocks y Existencias se publica con periodicidad trimestral y ofrece también resultados mensuales. Su objetivo es medir a corto plazo la evolución del valor del nivel de existencias en el comercio y en la industria. La entrega correspondiente al segundo trimestre se difundió el 4 de septiembre con datos provisionales.
La condición de provisional recuerda que las cifras pueden revisarse en publicaciones posteriores. No altera la dirección del dato disponible, pero aconseja mantener la referencia temporal y evitar convertir una lectura coyuntural en una conclusión permanente sobre todo el comercio español.
El resultado deja dos señales claras. La primera es que las existencias comerciales aceleraron su crecimiento anual hasta el 5,7 %, máximo en casi tres años. La segunda es la gran diferencia entre ramas, con los vehículos en el 11,7 % y el comercio minorista en el 2,0 %. A partir de ahí, la interpretación requiere otros indicadores. Ventas, pedidos, precios y confianza empresarial ayudarán a determinar si el aumento responde sobre todo a una preparación para más actividad, a cambios de valor o a mercancía que tarda más en salir.
La próxima publicación permitirá comprobar si junio marcó un techo temporal o el inicio de una fase de crecimiento más intenso del stock. Hasta entonces, el dato útil no es que “sobre” mercancía ni que el consumo vaya a acelerarse, sino algo más preciso: el valor almacenado por el comercio crece más deprisa que al comenzar el año y lo hace de forma especialmente acusada en la rama de vehículos.