
El tercer paquete estatal frente a la crisis energética cambia el resultado previsto para la revisión del gas del 1 de octubre. El Consejo de Ministros aprobó el 29 de septiembre limitar el peso de la cotización del gas en el cálculo de la Tarifa de Último Recurso (TUR). El Ministerio para la Transición Ecológica calcula que el aumento de la tarifa quedará en torno al 15%, frente a una subida superior al 45% que habría resultado sin esa medida. El decreto fija también un precio máximo de 19,55 euros para la bombona de butano y rebajas fiscales temporales en carburantes.
La decisión modifica el escenario que se manejaba antes de conocerse el acuerdo. La OCU había estimado un aumento del recibo superior al 50% en octubre a partir de la fórmula trimestral entonces vigente. La previsión describía qué podía ocurrir sin una intervención del Gobierno. La comparación oficial separa ambos escenarios por unos 30 puntos porcentuales o más. La limitación aprobada el martes altera ese cálculo, aunque el 15% comunicado se refiere al incremento de la TUR y no permite anticipar una factura idéntica para todos los hogares. El consumo y el tramo de tarifa siguen influyendo en el importe final.
Qué cambia en el gas y en la bombona de butano
La TUR se revisa cada trimestre y es la tarifa regulada que pueden contratar hogares y microempresas que cumplen sus requisitos. En la revisión de octubre, la cotización del gas solo podrá aumentar un 35% respecto del valor que se utiliza como referencia. Según el Gobierno, ese límite deja el incremento resultante de la tarifa en el entorno del 15%. Sin la intervención, el encarecimiento de los mercados internacionales habría trasladado una subida superior al 45% a las personas acogidas a la TUR.
La medida afecta a más de tres millones de clientes, de acuerdo con la información de La Moncloa. No convierte en tarifa regulada los contratos del mercado libre ni cambia de forma automática las condiciones pactadas con una comercializadora. Tampoco significa que cada recibo suba exactamente un 15%: la cifra oficial describe la evolución estimada de la TUR, mientras que el gasto de cada cliente depende de su consumo y del uso que haga del gas. La revisión entrará en vigor el 1 de octubre.
El decreto establece además que la bombona de butano no podrá costar más de 19,55 euros hasta el 30 de junio de 2027. El precio máximo vigente antes del acuerdo era de 18,84 euros, fijado en la revisión de septiembre. El nuevo límite opera como techo hasta la fecha indicada. No obliga a todas las bombonas a venderse al máximo ni elimina la fórmula de revisión bimestral, que continúa acotada a variaciones de hasta el 2% en cada revisión.
El Gobierno justifica ambas decisiones por la presión de los mercados internacionales y el aumento de la demanda previsto durante el invierno. Para la TUR, la limitación afecta al peso que puede tener la cotización del gas en la fórmula. En el butano, se fija un máximo temporal. Son mecanismos distintos, aunque forman parte del mismo decreto. La normativa también contempla recuperar el déficit que pueda generarse por la diferencia entre los precios regulados y el coste de adquisición del combustible.
Descuentos fiscales para gasolina, gasóleo y transporte
El paquete incluye una reducción del Impuesto sobre Hidrocarburos para gasolina sin plomo y gasóleo. La rebaja será de 20 céntimos por litro en octubre, 13 céntimos en noviembre y 6 céntimos en diciembre. El decreto incorpora un mecanismo de salvaguarda ligado a la evolución de los precios, que podría mantener una reducción mayor en los meses posteriores si se cumplen las condiciones previstas. Son rebajas de carácter temporal para el último trimestre de 2026.
El sector agrario conserva una ayuda de 20 céntimos por litro de gasóleo B consumido en la actividad. El transporte por carretera cuenta con un régimen específico para los vehículos con derecho a devolución parcial del impuesto: la ayuda al gasóleo profesional será de 5 céntimos por litro en octubre, 12 en noviembre y 19 en diciembre. Otros profesionales que no pueden acogerse a esa devolución podrán optar a una ayuda directa extraordinaria, cuya cuantía dependerá del número, el tipo y el combustible de sus vehículos.
La norma prorroga también ayudas para el transporte ferroviario y marítimo. Para el ferrocarril de mercancías se prevé una ayuda directa de 15.000 euros por locomotora diésel. La enumeración de medidas no significa que cualquier profesional reciba automáticamente todas las reducciones: cada apoyo corresponde a un colectivo, un combustible o un tipo de vehículo determinado, y se aplica mediante el mecanismo previsto para ese caso.
La rebaja eléctrica depende del IPC de la electricidad
El decreto añade una cláusula para reducir el IVA de la electricidad del 21% al 10% y el Impuesto Especial sobre la Electricidad del 5,1% al 0,5% si el IPC de la electricidad de septiembre aumenta un 15% respecto al mismo mes del año anterior. La condición utiliza el índice específico de la electricidad. No basta con que suba el IPC general.
Si se activa, la reducción del IVA se aplicaría a contratos eléctricos con una potencia inferior a 10 kilovatios y a las personas beneficiarias del bono social. La rebaja del IVA se extendería también al gas natural, las briquetas, los pellets y la madera para leña. El impuesto especial sobre la electricidad bajaría si se cumple el mismo umbral de inflación. El acuerdo, por tanto, no equivale a una rebaja inmediata de esos impuestos para todas las viviendas: depende del dato de electricidad que publique el INE.
El real decreto amplía asimismo las reservas mínimas de gas natural licuado disponibles en las plantas de regasificación durante el Plan de Acción Invernal, de 16,5 a 21 días repartidos entre los cinco meses de invierno. El Ejecutivo vincula el refuerzo a la capacidad de responder a subidas repentinas de la demanda o a tensiones en las cadenas de suministro. También duplica las multas asociadas a distintas infracciones de la Ley del Sector de Hidrocarburos y encarga a la CNMC estudiar cómo se forman y trasladan los precios en los mercados mayorista y minorista.
La aprobación del paquete actualiza varias protecciones que expiraban el 30 de septiembre y añade límites específicos ante la revisión de octubre. Para los hogares, la información central es que el gas regulado tendrá un aumento muy inferior al previsto sin intervención, mientras la bombona queda sujeta a un precio máximo temporal. En carburantes, las reducciones tienen importes diferentes para octubre, noviembre y diciembre. Las condiciones de cada medida determinan quién puede acogerse y cuándo se verá en el precio o la factura.