
El nuevo Censo de Centros Residenciales de Servicios Sociales en España ha alcanzado un 93 % de respuesta, según informó este jueves 24 de septiembre el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso). La publicación se anunció durante la tercera reunión anual del Consejo General del organismo, que también abordó la aplicación de la reforma de la dependencia y el inicio de la venta de viajes de Turismo Social para la temporada 2026-2027.
El porcentaje mide la respuesta al censo, no el número de plazas residenciales disponibles ni la proporción de personas atendidas. Tampoco permite saber por sí solo qué comunidades, tipos de centro o variables concentran las respuestas pendientes. El Imserso no acompañó el anuncio con un desglose estadístico, así que aún no se puede comparar la nueva edición con los datos de 2022 ni identificar cambios en capacidad, titularidad o personal.
Qué aporta el nuevo recuento
El censo reúne información sobre centros residenciales dirigidos a personas mayores y a personas con discapacidad. Su objetivo es ofrecer una imagen común de cuántas instalaciones existen y cómo funcionan, un ámbito en el que las diferencias de titularidad y organización entre territorios complican las comparaciones. La ficha estadística del Imserso describe entre los aspectos recogidos el régimen de funcionamiento, la capacidad y el personal de los centros.
La primera edición utilizó datos referidos a 2022 y se presentó en abril de 2024. Su documentación ofrece resultados estatales y autonómicos, además de metodología y tablas. La página pública consultada para esta noticia sigue mostrando esa edición como la única descarga completa. Por eso, aunque el Consejo General informó de la publicación de un nuevo censo y de su tasa de respuesta, todavía no hay en esa ficha una serie pública que permita contrastar los resultados nuevos con la base anterior.
Esta diferencia importa al interpretar el 93 %. Una tasa de respuesta elevada mejora la cobertura de la operación, pero no describe la calidad de cada variable ni demuestra que todos los centros estén representados por igual. Para conocer qué significa el dato en la práctica harán falta el número de centros contactados y respondientes, los criterios de inclusión, la distribución territorial y la documentación metodológica. El comunicado de la reunión no publicó esos detalles.
El porcentaje tampoco equivale necesariamente a que falte información de un 7 % de las plazas. La unidad de respuesta y el universo de centros deben conocerse antes de convertir la tasa en una cifra de instalaciones, personas o camas. Hasta que el Imserso publique las tablas, la lectura prudente es que nueve de cada diez respuestas previstas llegaron al proceso, sin atribuir al porcentaje una medida de cobertura que no se ha precisado.
Por qué los datos son útiles para las familias y los territorios
Un inventario estatal puede ayudar a situar la oferta residencial junto con sus características básicas. Para una familia que necesita encontrar un recurso, la información de ubicación, capacidad, orientación del centro y disponibilidad puede ser relevante, aunque el censo no sustituye la consulta directa con los servicios sociales ni informa necesariamente de plazas libres en tiempo real. Para las administraciones, permite observar cómo se distribuye la infraestructura y qué información falta para planificar servicios.
La utilidad de esa comparación depende de que las categorías sean homogéneas. Una residencia para personas mayores y un centro dirigido a personas con discapacidad pueden compartir la condición de alojamiento colectivo, pero atender necesidades diferentes. También puede variar qué se considera centro residencial y qué instalaciones quedan fuera. La documentación metodológica de la edición anterior, por ejemplo, distinguía el universo censado de otros recursos como las viviendas tuteladas. Esos límites deben acompañar las cifras para evitar que el total se lea como una medida de toda la atención residencial o de todos los apoyos de larga duración.
El detalle autonómico también debe tratarse con cuidado. Una diferencia entre comunidades puede deberse a población, estructura de edad, criterios de organización o distribución de competencias, además de a la disponibilidad de plazas. Un recuento permite describir la oferta registrada, pero no explica por sí solo si resulta suficiente, accesible o adecuada a las necesidades locales. Para responder a esas preguntas hacen falta indicadores comparables y contexto sobre la demanda y los servicios existentes.
La reunión también abordó dependencia y viajes
La reforma de la Ley de Dependencia ocupó buena parte del Consejo General, presidido por la directora general del Imserso, Mayte Sancho. La responsable defendió que ahora debe estudiarse el desarrollo normativo necesario para adaptar la ley a la realidad. Sindicatos y organizaciones empresariales pidieron conocer el texto final que se publicará en el Boletín Oficial del Estado y señalaron retos de gestión, en particular el aumento de las prestaciones económicas para cuidados en el entorno familiar. Esas posiciones fueron expuestas en la reunión y no sustituyen al contenido definitivo de la norma.
En el mismo encuentro, el organismo informó de que ya ha comenzado la comercialización de viajes de Turismo Social de la temporada 2026-2027. La dirección señaló que algunas plazas de tarifa plana de 50 euros se reservaron durante los primeros días y que pueden liberarse después. La campaña comenzó el 14 de septiembre, con fechas de acceso escalonadas por comunidades autónomas. El anuncio del Consejo no detalló cuántas plazas quedaban disponibles en cada destino ni permite confirmar disponibilidad en una fecha concreta.
El censo, la reforma legal y los programas turísticos son asuntos distintos, aunque afectan a la planificación de servicios para personas mayores y personas que necesitan apoyos. La novedad estadística está en la publicación anunciada y en el 93 % de respuesta comunicado. Cuando el Imserso habilite las tablas y la metodología de la nueva edición, se podrá comprobar qué centros cubre, qué variables contiene y si permite medir cambios frente a 2022.