El temporal de lluvias que afectó a Cataluña dejó dos personas fallecidas y otra desaparecida antes de las 11:00 del 4 de octubre de 2026. Las víctimas mortales fueron localizadas en Tordera, en el Maresme, y Montornès del Vallès, en el Vallès Oriental. Los equipos de emergencia mantenían activa la búsqueda de una persona en la riera de Pineda de Mar. El balance seguía abierto mientras continuaban las intervenciones por inundaciones y los avisos para evitar desplazamientos en las zonas con más riesgo.

El jefe de intervención de los Bombers de la Generalitat, Oriol Corbella, confirmó la segunda muerte durante una entrevista emitida a las 10:10 del 4 de octubre de 2026. La primera víctima había fallecido en Tordera. El segundo cuerpo se encontró en un garaje inundado de Montornès del Vallès. En Pineda de Mar, los servicios de emergencia buscaban a una persona cuya desaparición se había comunicado esa misma mañana.

Dos fallecidos en municipios del Maresme y el Vallès Oriental

En Tordera, un hombre murió después de que un muro cediera y le cayera encima en un camping. La alcaldesa explicó que el hombre estaba sacando agua de su bungalow cuando se produjo el derrumbe. Los servicios de emergencia recibieron el aviso a las 8:11 del 4 de octubre de 2026 y trataron de reanimarlo, pero no pudieron salvarle la vida. La información difundida en las primeras horas identificó el lugar como el Càmping Internacional Costa Brava.

La segunda víctima fue encontrada en un garaje inundado de Montornès del Vallès. Los Bombers trabajaron en el vaciado del aparcamiento y localizaron allí el cuerpo de un hombre. Su familia había comunicado su desaparición. En el primer balance público no se detallaron las circunstancias que lo llevaron al garaje, y el alcalde pidió respetar la intimidad de la familia. Por ese motivo, no puede darse por hecho que bajara a buscar un vehículo ni atribuirle una acción concreta.

Los dos sucesos muestran daños personales distintos dentro de un mismo episodio de lluvias torrenciales. En Tordera, la alcaldesa relacionó la muerte con el derrumbe de un muro mientras el vecino retiraba agua de su alojamiento. En Montornès, la información confirmada hasta esa hora se limitaba al hallazgo en un espacio inundado. Mantener esa diferencia evita presentar como comprobadas circunstancias que no se habían aclarado públicamente.

La búsqueda seguía abierta en la riera de Pineda

En Pineda de Mar, el aviso sobre una persona desaparecida llegó a los servicios de emergencia a las 8:45 del 4 de octubre de 2026. Los equipos rastreaban la riera y coordinaban el operativo con Salvament Marítim. La información conocida a las 10:10 no confirmaba qué había ocurrido ni dónde se encontraba la persona. La hipótesis de que hubiera caído al cauce y hubiera sido arrastrada por la corriente seguía siendo una posibilidad investigada, no un hecho establecido.

La localización junto a una riera explica la atención de los equipos, pero no permite reconstruir por sí sola cómo empezó la desaparición. En una emergencia con corrientes y zonas anegadas, las versiones iniciales pueden cambiar a medida que avanzan las búsquedas y se recaban testimonios. El dato confirmado en ese momento era que una persona continuaba desaparecida y que el dispositivo seguía activo.

El temporal también había obligado a los municipios a mantener medidas preventivas. El Ayuntamiento de Tordera pidió alejarse del río y de las rieras, evitar las zonas inundables y limitar los desplazamientos. A las 10:09 del 4 de octubre de 2026 seguían cortados varios accesos y carreteras del municipio, y el transporte urbano e interurbano estaba suspendido hasta las 14:00. La reapertura del centro de atención primaria se realizaba de forma progresiva.

Las restricciones dependían de la evolución de las lluvias

Las recomendaciones locales respondían a los efectos ya observados en áreas bajas y puntos inundables. El agua había obligado a cerrar temporalmente calles y vías, mientras los servicios municipales y de emergencia atendían rescates e incidencias. La situación podía variar de un municipio a otro, por lo que las medidas comunicadas para Tordera no deben trasladarse automáticamente a toda Cataluña. Cada ayuntamiento y Protección Civil informaban sobre los cortes y restricciones vigentes en su ámbito.

La suspensión de actividades y la limitación de desplazamientos buscaban reducir la exposición en carreteras, pasos y cauces afectados. Acercarse a una riera para observar su caudal o cruzar una vía anegada puede añadir riesgo justo cuando los equipos trabajan en rescates y achiques. Las indicaciones difundidas por las autoridades pedían permanecer en un lugar seguro y consultar los canales oficiales antes de volver a circular por las zonas afectadas.

El balance de las 10:10 del 4 de octubre de 2026 recogía dos muertes confirmadas y una búsqueda abierta. No ofrecía todavía un recuento final de daños ni permitía anticipar cuánto durarían las restricciones. La prioridad inmediata seguía siendo localizar a la persona desaparecida, atender las incidencias activas y mantener alejados a los vecinos de los puntos inundables. La evolución del episodio dependía de las lluvias y del estado de ríos, rieras y carreteras en cada localidad.