La convocatoria estatal contra la despoblación reserva 80 millones de euros para proyectos promovidos por entidades locales. El plazo de solicitud sigue abierto hasta el 6 de noviembre de 2026 y la propuesta debe presentarse a través de la plataforma PLATERO. La cuantía corresponde al conjunto de las ayudas, que se adjudican en concurrencia competitiva, por lo que no se reparte automáticamente entre los municipios que opten a la convocatoria.

Quién puede presentar una solicitud

Pueden concurrir entidades locales y otras administraciones con competencias suficientes para ejecutar el proyecto. Entre las solicitantes previstas figuran municipios, diputaciones, cabildos y consejos insulares, entidades supramunicipales, consorcios adscritos a la Administración local y comunidades autónomas uniprovinciales cuando ejercen funciones propias de las diputaciones. También se admiten agrupaciones de entidades locales. En estos casos, las entidades participantes deben formalizar cómo se organizan y quién representa al grupo.

La ayuda se dirige a administraciones y estructuras públicas locales. Una asociación, una empresa o una persona particular no puede presentar por sí sola un proyecto como beneficiaria de esta modalidad. Sí puede colaborar en el diseño o en la ejecución cuando el proyecto municipal lo permita, pero la entidad solicitante debe reunir las condiciones fijadas para esta línea.

También conviene separar quién solicita la ayuda del territorio donde se ejecutará. La convocatoria se centra en proyectos para zonas con problemas demográficos. El MITECO contempla municipios de menos de 5.000 habitantes y también municipios de entre 5.000 y 20.000 con menos de 100 habitantes por kilómetro cuadrado, cuando la actuación se desarrolle en núcleos de menos de 5.000 habitantes. También admite áreas funcionales no urbanas de menos de 15.000 habitantes, con los requisitos previstos en las bases. Si la actuación abarca varios municipios, todos deben cumplir las condiciones territoriales aplicables. Las bases recogen los criterios concretos para cada caso.

Qué proyectos encajan en la convocatoria

La idea debe responder a una necesidad territorial identificable y plantear una actividad nueva o una forma distinta de organizar un servicio. El objetivo es que el proyecto reactive la vida económica y social, genere o mantenga empleo y pueda ofrecer una respuesta aprovechable en otros territorios rurales. Una propuesta aislada, sin relación clara con las necesidades demográficas de la zona, tendrá más dificultades para justificar su encaje.

El Ministerio señala cinco campos prioritarios para esta edición. El primero reúne la creación cultural y artística y la ampliación de la oferta de ocio. El segundo abarca servicios de cuidados y apoyos personalizados que permitan mantener la autonomía de las personas en su entorno. El tercero comprende alternativas de movilidad sostenible, como compartir vehículos o viajes. El cuarto se centra en vivienda habitual, con actuaciones para rehabilitar casas, activar el alquiler o facilitar la llegada de nuevos residentes. El quinto incluye proyectos en áreas afectadas por incendios y otras catástrofes, siempre que contribuyan a reparar daños y a sostener la población.

La lista ayuda a orientar una propuesta, pero la convocatoria no se limita a una única solución para todos los pueblos. Una misma necesidad puede requerir enfoques diferentes según la dispersión de la población, la disponibilidad de servicios o las posibilidades de colaboración entre municipios. La entidad debe explicar qué problema aborda, qué acciones realizará y por qué su diseño resulta innovador en ese territorio.

Cómo preparar una propuesta competitiva

El plazo corto hace útil empezar por una comprobación de tres puntos. Primero, verificar que la entidad solicitante puede concurrir en nombre propio o mediante una agrupación válida. Segundo, delimitar los municipios, núcleos o área funcional en los que tendrá lugar la actuación y contrastar los umbrales demográficos. Tercero, comprobar que el proyecto no describe solo una actividad, sino una respuesta concreta a una necesidad local y a sus efectos sobre la población.

La memoria debe permitir entender el proyecto sin completar piezas por inferencia. Conviene identificar las actuaciones, el calendario, quién las coordinará, qué recursos humanos y técnicos se necesitan y cómo se comprobará su resultado. Si participan varios municipios, también debe quedar claro quién hará cada tarea y cómo se tomarán las decisiones. Estas definiciones ayudan a que una propuesta con alcance supramunicipal no dependa de acuerdos que todavía no existen.

El presupuesto debe guardar relación con las actuaciones y con los medios previstos. Una actividad cultural, un servicio de transporte compartido y la rehabilitación de vivienda requieren gastos y formas de seguimiento diferentes. Presentar una cifra global sin explicar cómo se convierte en acciones dificulta valorar la viabilidad. La convocatoria se resuelve en concurrencia competitiva, de modo que estar dentro de los requisitos es necesario, pero no garantiza la concesión.

El plazo y la plataforma de presentación

Las solicitudes pueden presentarse del 7 de octubre al 6 de noviembre de 2026, ambos días incluidos según el calendario publicado por el Ministerio. La tramitación se realiza electrónicamente mediante PLATERO, accesible desde la sede del MITECO. La plataforma ofrece los formularios de la convocatoria y la información necesaria para iniciar el expediente.

Una propuesta seleccionada podrá ejecutarse durante un máximo de 22 meses desde la publicación de la resolución de concesión. Ese periodo permite plantear actuaciones que necesiten coordinación, contratación o desarrollo por fases, aunque el calendario debe ser realista y compatible con la capacidad de la entidad. El punto de partida para las administraciones interesadas es revisar las bases de modalidad A, comprobar el ámbito territorial y preparar la documentación antes de enviar la solicitud.

La convocatoria puede servir a municipios que ya tengan detectado un problema de vivienda, transporte, cuidados o actividad económica y quieran convertirlo en un proyecto medible. Para los equipos que aún están definiendo la propuesta, la prioridad es acotar el territorio, reunir a las entidades necesarias y presentar un plan que conecte necesidad, acciones y resultados. El 6 de noviembre cierra el plazo, así que la revisión de elegibilidad y de la plataforma debe hacerse antes de llegar al último día.