
La EPA del tercer trimestre de 2026 dejó una combinación que puede parecer contradictoria a primera vista: España sumó 73.600 personas ocupadas entre julio y septiembre y, al mismo tiempo, el número de parados aumentó en 95.900. La explicación está en la población activa, que creció en 169.500 personas y alcanzó los 25,44 millones. Hubo más empleo, pero también más personas disponibles y en búsqueda de trabajo.
El Instituto Nacional de Estadística situó la tasa de paro en el 10,18 %, frente al 9,87 % del trimestre anterior. El número total de personas ocupadas llegó a 22.852.600, el valor más alto de la serie, mientras que el paro quedó en 2.591.200. La lectura del trimestre depende de mirar juntas las tres magnitudes: ocupación, desempleo y población activa.
Por qué crecieron el empleo y el paro a la vez
La población activa incluye a quienes tienen empleo y a quienes no lo tienen, pero buscan trabajo y están disponibles para incorporarse. Si más personas entran en ese grupo, la ocupación puede aumentar y el desempleo también. En este trimestre, los cambios encajan exactamente: 73.600 ocupados más y 95.900 parados más suman 169.500 personas activas adicionales.
La cifra de ocupación, por tanto, no significa que todo ese crecimiento se tradujera en una mejora equivalente para quienes ya buscaban empleo. La tasa de paro mide la proporción de personas desempleadas dentro de la población activa, y subió 31 centésimas respecto al trimestre anterior. Al mismo tiempo, el aumento de la población activa elevó la tasa de actividad hasta el 59,52 %.
El balance anual es menos desfavorable para el desempleo. Entre el tercer trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026, el empleo aumentó en 465.500 personas y el número de parados se redujo en 21.900. La tasa de paro era del 11,45 % un año antes. El avance anual de la ocupación, del 2,08 %, convive así con un repunte trimestral que interrumpe la bajada observada durante el segundo trimestre de 2026.
Los servicios sostienen la ocupación, mientras caen otros sectores
El comportamiento por actividad económica ayuda a entender de dónde salió el aumento. Los servicios sumaron 235.600 ocupados en el trimestre. En cambio, la agricultura perdió 58.300, la industria 54.400 y la construcción 49.300. La EPA clasifica a las personas ocupadas por sector, de modo que la suma de estos cambios no debe convertirse en una afirmación sobre empresas concretas o contrataciones individuales.
La composición del empleo también cambió por tipo de jornada. El trabajo a tiempo completo aumentó en 244.400 personas, mientras que el empleo a tiempo parcial descendió en 170.800. El número de asalariados creció en 90.000, con aumentos tanto en los contratos indefinidos como en los temporales. El trabajo por cuenta propia disminuyó en 15.500 personas.
El empleo público creció en 89.900 personas y alcanzó 3.736.800. El empleo privado, por el contrario, bajó en 16.300 y se situó en 19.115.800. Estas cifras describen el cambio neto entre el segundo y el tercer trimestre. No indican por sí solas cuántas contrataciones o salidas se produjeron durante el periodo.
El dato nacional oculta diferencias entre territorios
Canarias registró el mayor aumento trimestral de la ocupación, con 38.100 personas más. La Comunidad de Madrid tuvo el mayor descenso, con 49.200 menos. En el desempleo, el incremento más elevado correspondió a la Comunitat Valenciana, con 31.000 personas. La tasa de paro más baja fue la de Illes Balears, con un 4,63 %, y la más alta la de Andalucía, con un 14,91 %.
Las cifras autonómicas se asignan según el lugar de residencia de las personas entrevistadas, no según dónde está su centro de trabajo. Esa precisión importa en territorios con desplazamientos laborales entre comunidades. La tabla trimestral permite comparar resultados, pero no demuestra por sí sola por qué cambia el empleo en una región ni permite atribuir el resultado a una medida concreta.
El INE publica la EPA cada trimestre. Para seguir el mercado laboral, la cifra de ocupación, el paro, la población activa y las tasas ofrecen perspectivas distintas. En el tercer trimestre de 2026, la ocupación alcanzó un máximo, pero el paro volvió a superar los 2,5 millones y subió la tasa de desempleo.
El siguiente dato permitirá comprobar si este repunte se mantiene o responde a la evolución propia del trimestre de verano. Por ahora, el contraste principal está claro: el mercado incorporó a más personas activas que las que encontró trabajo, aunque el empleo total alcanzó su nivel más alto hasta la fecha.